Mediación en Conflictos



Presentación



La MEDIACIÓN es un procedimiento voluntario, confidencial y flexible, para ayudar a que dos o más personas o instituciones, encuentren la solución a un conflicto en forma no adversarial, en el que interviene un tercero imparcial y neutral llamado mediador. El mediador no toma decisiones por los mediados, sino que les ayuda a facilitar su comunicación a través de un procedimiento metodológico, centrándose en las necesidades e intereses de los mediados, para que pongan fin a su controversia en forma pacífica, satisfactoria y duradera.


Todo conflicto puede ser resuelto por diversas vías y de distintas formas y es responsabilidad de los ciudadanos elegir entre las diversas opciones posibles, es decir, entre los diversos procesos o alternativas a través de las cuales se pueden resolver sus diferencias, contando entre las diferentes alternativas, no sólo la opción de la justicia ordinaria, a la que siempre se podrá acudir en última instancia, sino además, la Mediación y otros sistemas alternativos de resolución de conflictos (comúnmente conocidos como ADR).

Mediación: ADR de carácter voluntario en el cual un tercero, el mediador, de forma neutral, imparcial y confidencial, guía a las partes para que sean éstas quienes alcancen un acuerdo, careciendo en todo caso el mediador de capacidad decisoria sobre el fondo de la situación conflictiva.

Arbitraje: ADR por el cual uno o más árbitros, después de haber escuchado a las partes y practicado las pruebas necesarias, emiten una decisión o laudo de carácter vinculante para las partes.

Conciliación: Comparecencia de las partes en conflicto ante una tercera persona, que puede ser un órgano judicial o no judicial, evitando así el pleito.

Negociación: Actividad destinada a obtener el acercamiento de posiciones entre diversas partes enfrentadas.

Transacción: Contrato que recoge las recíprocas concesiones de las partes en un conflicto, a través del cual evitan la provocación de un pleito.




Dos o más partes con intereses opuestos, que puede desembocar en una pugna o lucha, o puede ser resuelto mediante un acuerdo.

“Divergencia percibida de intereses, o una creencia de que las aspiraciones actuales de las partes no pueden ser alcanzadas simultáneamente.” (Rubin, Pruitt, Hee Kim, 1994)


Gestionar un conflicto significa reconocer su existencia (no evitarlo), formular una estrategia para abordarlo y ejecutar esa estrategia de manera coherente de forma que pueda perdurar en el tiempo. En Sygar trabajamos con dos principales estrategias de gestión:

a) Si el conflicto es susceptible de resolución, trabajar en busca de esa resolución, hasta lograrlo

b) Si el conflicto no es susceptible de resolución, intentar evitar que el conflicto escale a niveles de alta hostilidad y mutua destructividad de las partes 

Trabajamos bajo el criterio de que sólo la satisfacción mutua de las partes constituye la resolución de un conflicto


F.A.Q. (Preguntas más frecuentes)

En mediación no es necesario valerse de costosas pruebas, ni es necesario llevar testigos, ni contratar peritos, lo que hace que sea un proceso de resolución más ágil y económico que un pleito.

Si se llega a acuerdos en el proceso de mediación éstos se redactan por escrito y las partes los firman sólo cuando están plenamente seguras que recogen los pactos a los que han llegado. Si así lo desean las partes los acuerdos pueden elevarse a escritura pública ante notario o bien ir al juez que recomendó la mediación y que las homologue.

Sí, los acuerdos alcanzados en mediación tienen carácter contractual y su incumplimiento puede ser denunciado en sede judicial.

Sí, tanto si han sido elevados a escritura pública, como si han sido homologados por un juez, en ambos casos los acuerdos son ejecutables judicialmente en caso de incumplimiento.

Los acuerdos de mediación suscritos en España no sólo tienen validez en todo el territorio nacional, sino en toda la Unión Europea.

Sí. Los abogados siempre pueden asesorar jurídicamente a las partes que acuden a mediación a lo largo de todo el proceso, pero dejarán que sus clientes tomen las decisiones por sí mismos.

Cuando las partes que acuden a mediación llegan a un acuerdo, el abogado se encargará de la redacción jurídica del mismo, cuando sea necesario disponer de un documento adicional al acta final de mediación, así como también va a velar por la legalidad de los mismos y la tramitación jurídica de dichos acuerdos.

No, aunque la formación de origen de su mediador sea jurídica, si está actuando como mediador su mediador no podrá:
– actuar como abogado de ninguna de las partes
– prestar asesoramiento jurídico
– evaluar o juzgar las cuestiones que se tratan en el proceso

Sí, existe la posibilidad de resolver disputas a través de medios electrónico. Estos métodos permiten la posibilidad de desarrollar todo el proceso de mediación, de forma total o parcial, a través de internet, logrando con ello una gestión del proceso más clara y transparente. Se pueden utilizar en todo tipo de conflictos pero están especialmente indicados en aquellos conflictos en los que las partes no se pueden desplazar físicamente al lugar de la mediación.

En el proceso de mediación las partes comparten sus puntos de vista y el mediador vela por crear los canales de comunicación necesarios para que el diálogo surja y fluya.
La mediación es una negociación asistida y el mediador un profesional que a través de preguntas, técnicas y herramientas de negociación ayudara a los mediados a definir posiciones, acercar intereses y llegar a acuerdos si así lo quieren.